Iglesia: capital del capital

sábado, 18 de junio de 2011

Conforme a la gran cantidad de controversias, y sobre todo quejas, publico aquí el artículo, libertad de expresión le llaman...

Como en "San Manuel Bueno, mártir" de Miguel de Unamuno, nos podemos encontrar ese mismo dilema: ¿cuántos clérigos no estarán en esta misma situación, haciéndonos tener fe en algo que no sabemos si existe? Están los que, como Don Manuel, nos harían creer para no conocer la verdad, para no sufrir y mantenernos felices en la ignorancia, para no vivir el dolor de la realidad. Y los que, posiblemente la mayoría, manteniendo la falsa apariencia de fe, viven a costa de los creyentes, viviendo su verdad, la verdad de enriquecerse y empobrecernos, la verdad de la Iglesia corrupta.
Si es el representante de Dios en la tierra, ¿por qué se encierra en su lujoso palacio Benedicto XVI? Si es Jesús en persona, ¿por qué no baja a relacionarse con los pobres?

Dirá el Santo Padre que el aborto es de asesinos, ¿vamos a dejar que vayan a misa las falsas palabras de alguien que no tiene hijos (por lo menos que se conozca)? Si fuese usted mujer y violada, y quedara embarazada, no lucharía por su futuro y no por el que un sucio violador le ha dado?

Si la Iglesia es clemente y bondadosa, ¿por qué permite que tantas personas mueran de hambre cuando todo su dinero podría alimentar al Tercer Mundo dos veces?
Hablamos de crisis? Pues que alguien me dé una respuesta para tirar más de cuarenta millones de euros en la visita del inquisidor de la fe de este año. ¿Por qué vamos a desperdiciar, o peor, gastar todo ese dinero en que la Santa Mafia para que un viejo salude con la mano y nos dé su bendición?

Pues lo siento, pero no quiero la bendición que no acepta el avance de la ciencia, el uso del preservativo o los matrimonios homosexuales o que años atrás persiguiera a todo aquel que no era cristiano.
No acepto una institución que apoyó el régimen franquista, que durante siglos se situó y sigue situando por encima de todos nosotros junto a la nobleza, que llevó a la hoguera a tantísimas personas y que ahora pide el mayor respeto cuando pocas veces lo ha dado.

Benedicto XVI, como representante del Señor y uno más de nosotros, ¿por qué cuando mueras no yacerás en un cementerio de pueblo? ¿Por qué no trabajas día a día como todo ser humano? ¿Por representar a Jesús tienes que "trabajar" dos horas un domingo, bebiendo vino y leyendo un libro de ficción de hace dos mil años?

Yo no quiero que me absuelva de mis pecados alguien que tendrá más que yo, no lo necesito, y mucho menos aquel que se esconde tras un confesionario de falsedad y mentira.
Podría creer en el Cristo que murió en una cruz, pero a usted yo no le creo.

La cuestion de Francés

martes, 15 de marzo de 2011

Como este blog trata sobre cosas del instituto hoy he decidido hablar de las asignaturas ''que no sirven''. Es que como no sabía de que hablar me ha venido a la cabeza una conversación que tuve hace ya un poco de tiempo con mis amigas. Nuestra pregunta del millón fue ''¿para qué nos sirve francés?''; no nos malinterpreteis, no queremos decir que no sirva para nada porque aprender idiomas es algo muy necesario ahora en este mundo tan globalizado y cosmopolita. Pero nuestra pregunta se refería a que por ejemplo damos historia y filosofía y en selectividad tendremos que elegir entre una de las dospor lo que esto tiene sentido.

Pero con el ejemplo de francés no tiene sentido, damos una asignatura (de 4 horas por cierto) que no nos sirve para selectividad  ni para la prueba general ni para la especifica; por lo que estamos perdiendo horas que podriamos aprovechar en otras materias que si nos rindieran en selectividad que es lo que en este momento importa.

Pero el momento más increíble es cuando tú por casualidades de la vida , quieres hacer filología francesa. Pues bien, lo primero es que no te puedes presentar a la asignatura a la que naturalmente te vas a dedicar toda tu vida, esto es como si quisieras hacer arquitectura y no hiciereas y no pudiereas hacer la prueba de dibujo técnico, una cosa así o peor porque francés es lo más importante (por no decir lo único en esta carrera) y en vez de contarte esta asignatura te cuentan tales como latín, griego, geografia... ; esto para mi parece ser algo sinsentido pero que le vamos hacer como los que ponen las normas son los de la universidad hay que aguantarse con lo que sea hasta que en un golpe de gracia le den por cambiarlo.

¿Cuándo estudiar?

Vamos a estudiar. No, ¡mañana! Sí claro, y pasado también.
Dices que vas a estudiar, pero ves que queda tiempo de sobra, tiempo suficiente.
Y al final te acabas viendo el día anterior a toda ostia, encerrado como un desgraciado/a al que no le puede dar la luz del sol, vamos, casi como los vampiros. Te entra la mitad de las cosas en general, alguna que otra en concreta y poco más. Y siempre la eterna afirmación: si hubiera tenido un día más.... de día más nada, con un día más, habrías estudiado ese día de más pero no el anterior. Suele ocurrir. Si tienes suerte lo poco que te ha entrado bien en la cabeza te entrará en el examen y sacarás una buena nota, una nota buena para lo que has estudiado, un 6 o un 7.
Pero ante todo, ¿qué medidas para estudiar tomamos?
Desde un redbull que da taquicardia a las 2 de la mañana, desde un café con los que vas con los ojos como platos a un examen...
¿Y qué es mejor? ¿Levantarse a las 5 de la mañana? ¿O no acostarse hasta las 3 de la mañana?
En mi opinión las cosas se quedan mejor por la mañana, queda más claro. Pero no debería ser por la mañana sino días y días antes.
Observo como propios compañeros míos, días antes del examen no sueltan el tuenti ni aunque les fuera en ello la vida. Incluso el día antes ahí conectado. Les pregunto, ¿qué haces?. A lo que te responden: Estoy estudiando... Sí ya....
Es triste, muy triste estudiar días antes y personas que estudian el día antes con tuenti sacan más nota que yo e incluso aprueban... Así es la vida. Quizás haya muchos secretos que ni entre nosotros mismos conocemos, ¿serán chuletas? Eso es otra historia...
¡Qué vida más triste!

El mayor agobio insufrible padecido por el alumnado de 2ºBha...

Suena el despertador, el maldito despertador de móvil que cada noche te aseguras de mirar, no vaya a ser que se te olvide, llegues tarde y a consecuencia de ellos profesores piensen que lo has hecho para quedarte estudiando y compañeros de forma similar, llegas tarde, quedas como flojo y no tienes como justificar algo que es injustificable.

Llegas. Dormido/a, como todas las mañanas, en un lugar en el que no comprendes el por qué de llegar tan temprano, cuando en ocasiones aún es de noche.

A primera hora aguantar una super-mega charla de una clase en la que tienes que estar atento 100 por 100 para enterarte de algo, y no puedes estarlo porque se te caen los ojos.

Deseas que llegue el recreo, aunque a veces es un sufrimiento. Si descartamos el enorme e incesante niñateo, hay que aguantar que de vez en cuando llueva y estemos apelotonados como ovejas. Y sólo media horita entre tres y tres horas. Es fácil de decir para algunos profesores que no tienen esas tres y tres horas de alrededor cubiertas...

Y cuando sales, cansadísimo/a, sólo piensas en que tienes que comer sin perder el tiempo, sin una triste siestecita, y debes de ponerte a estudiar.
Y ¿por dónde empiezo a estudiar? Unas 11 asignaturas, menos de dos meses para un examen de selectividad, deseando que el día tenga unas cuantas de horas más para poder dar un paseito por la calle aunque sea para no verla sólo cuando sales y entras del instituto.

Menos mal que ya queda menos... quizás menos para sufrir lo mismo en un verano caluroso.... Deseo perderos de vista y no veros en Septiembre.
¡Qué vida más triste!

¿Cuánta gente nos visita?